La violencia de género es como una mancha
negra, llena de palabras frías, insultos y reacciones. Esto lleva a un mal
entendimiento en la relación de pareja, lo que hace que la persona maltratada
se sienta insegura, se desprecie a si misma y deje de valorarse como una
persona.
La violencia de género no solo afecta a la
pareja; los hijos, que ven discutir a sus padres permanentemente, también salen
perjudicados. Pueden llegar a ser futuros maltratadores debido a esa situación
familiar. Las personas maltratadas deberían, al sufrir los insulto, las
vejaciones, las agresiones, denunciar estos hechos para evitar males mayores.
La persona maltratada puede llegar a pensar que no sirve para nada, que es una
persona social-mente inútil y por este motivo
vivir sometida al miedo y la inseguridad.
Yo pienso que el maltrato es una gran falta
de respeto hacia la persona que lo sufre. Estas personas sufren tanto moral
como físicamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario